Hágase tu Voluntad.

Dios Padre Eterno te bendigo, te alabo y te adoro. Bendita sea tu Santa Voluntad. 


Te consagro todos mis pensamientos, palabras y obras. Te ofrezco todo lo bueno, agradable y placentero de mi vida; todos mis planes, proyectos y logros. También te ofrezco todas mis necesidades, problemas, ansiedades, limitaciones, contrariedades, quebrantos, y todo lo que no me gusta. Te ofrezco el gozo de mi vida y el temor de mi muerte. Pues lo acepto todo, porque todo viene de tus santas manos. 



Que yo siempre sea cero, y tu el número uno, el máximo. Que se haga tu Santa Voluntad, y no la mía. 



Señor, humildemente vengo a ti en mi pobreza, pequeñez, ignorancia, falta de caridad con el prójimo, y en toda mi miseria humana contaminada con el amor propio. Tu eres mi Padre y yo vengo ante ti como tu pequeño hijo que te necesita tanto. 



Señor ayúdame; dame tu luz, tu consejo, tu permiso y tu bendición, en todo lo que yo haga, para que todo sea hecho en tu voluntad y tu gracia, para la Gloria de tu Santísimo Nombre. 



Me rindo a tu Divina Voluntad. 
Señor. Que se haga tu voluntad y no la mía. 



Me entrego a la Divina Providencia. 
Señor, todo lo que tu haces es perfecto y tiene su propósito para cada uno de nosotros, encárgate de todo.

Con Dios a Golpe de sorpresas.

Entradas más populares de este blog

Poema de Emaús - Micaela Fernandez

Acechemos y asechemos al Justo.

“No harán caso ni aunque resucite un muerto”